¿Qué significa cada resultado?
La ferritina refleja las reservas de hierro, pero también es una proteína de fase aguda: puede subir en cualquier proceso inflamatorio o infeccioso. Por eso siempre se interpreta junto con otros marcadores (hierro sérico, capacidad de fijación, saturación de transferrina, PCR).
Ferritina muy baja
Menos de 15 ng/mL. Es diagnóstico de ferropenia (déficit de hierro). Suele asociarse a fatiga, palidez, caída de cabello, uñas frágiles y, si es prolongada, anemia ferropénica. La causa más común son las menstruaciones abundantes y la pérdida digestiva oculta.
Ferritina baja
Entre 15 y 29 ng/mL. Reservas insuficientes. Es una señal temprana de déficit, antes de que aparezca anemia. Conviene identificar la causa y suplementar con hierro según indicación médica.
Ferritina normal
Entre 30 y 200 ng/mL. Reservas de hierro adecuadas. La recomendación es mantener una alimentación equilibrada y, en mujeres con menstruaciones abundantes, vigilancia periódica.
Ferritina alta
Entre 201 y 500 ng/mL. Puede deberse a procesos inflamatorios, infecciones, enfermedad hepática, consumo de alcohol o sobrecarga moderada de hierro. Requiere estudio para diferenciar.
Ferritina muy alta
Más de 500 ng/mL. Hallazgo serio. Puede indicar hemocromatosis hereditaria (sobrecarga genética de hierro), enfermedad hepática severa, síndromes inflamatorios graves o algunos cánceres. Requiere valoración médica.
Causas frecuentes
Causas de ferritina baja
- Menstruaciones abundantes (la causa más común en mujeres premenopáusicas).
- Sangrado digestivo oculto (úlceras, gastritis, pólipos, cáncer).
- Embarazo (mayor demanda de hierro).
- Dieta vegetariana o vegana sin suplementación.
- Malabsorción intestinal (celiaquía, gastrectomía, enfermedad inflamatoria intestinal).
- Donación frecuente de sangre.
- Hemorragia aguda reciente.
- Hemodiálisis crónica.
Causas de ferritina alta
- Inflamación aguda o crónica (la ferritina es un reactante de fase aguda).
- Infecciones bacterianas o virales.
- Enfermedades hepáticas: hepatitis, esteatohepatitis, cirrosis.
- Consumo crónico de alcohol.
- Síndrome metabólico y obesidad.
- Hemocromatosis hereditaria (sobrecarga genética).
- Transfusiones repetidas.
- Cáncer y enfermedades autoinmunes.
- Hipertiroidismo.
¿Cuándo consultar a un especialista?
- Ferritina <30 ng/mL en hombres o <15 ng/mL en mujeres premenopáusicas.
- Ferritina >300 ng/mL en hombres o >200 ng/mL en mujeres.
- Síntomas asociados: fatiga marcada, dolor articular, oscurecimiento de la piel.
- Antecedentes familiares de hemocromatosis.
- Consumo crónico de alcohol con ferritina elevada.
- Embarazo con ferritina <30 ng/mL.
La ferritina en el contexto del paciente cardiovascular
La ferropenia puede empeorar la insuficiencia cardíaca y la tolerancia al ejercicio, incluso sin anemia franca. La sobrecarga de hierro, por su parte, daña el corazón a largo plazo (miocardiopatía por hierro). Su médico interpreta la ferritina junto con:
- Hemoglobina y hematocrito: para detectar anemia ferropénica.
- Hierro sérico y saturación de transferrina: perfil completo del hierro.
- VCM: para clasificar el tipo de anemia.
- PCR: para descartar inflamación que altere la ferritina.
- Transaminasas: la hepatopatía altera la ferritina.
Para profundizar, lea también nuestros contenidos sobre hemoglobina, hematocrito y VCM.
