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EKG o Electrocardiograma: Qué Es y Cómo Funciona

Equipo Cardiovida 19 de junio de 2026Salud

El electrocardiograma —EKG o ECG— es uno de los exámenes médicos más sencillos, antiguos y útiles que existen. En menos de cinco minutos, sin dolor y sin radiación, ofrece una fotografía eléctrica del corazón que ayuda a detectar arritmias, infartos, sobrecargas y otros problemas. En este artículo le explicamos qué es, para qué sirve, cómo se realiza, qué información aporta y cuándo se recomienda hacerlo.

¿Qué es un electrocardiograma?

El electrocardiograma es el registro gráfico de la actividad eléctrica del corazón. Cada latido nace de un impulso eléctrico que viaja por el músculo cardíaco; ese impulso se puede captar desde la piel con electrodos. El EKG dibuja esa señal en forma de ondas que el médico interpreta para evaluar el ritmo, la frecuencia y el estado del corazón.

¿Para qué sirve un EKG?

Es una herramienta de uso muy amplio en cardiología y en medicina general. Las indicaciones más frecuentes son:

  • Estudiar palpitaciones, mareos o desmayos.
  • Diagnosticar arritmias como fibrilación auricular, bradicardia o taquicardia.
  • Confirmar un infarto agudo de miocardio o sus secuelas antiguas.
  • Valorar dolor en el pecho.
  • Detectar sobrecarga de las cavidades cardíacas o aumento del músculo del corazón.
  • Realizar el chequeo preoperatorio antes de cirugías.
  • Hacer seguimiento de pacientes con enfermedad cardíaca conocida.
  • Evaluar el efecto de algunos medicamentos sobre el corazón.

¿Cómo se realiza?

El examen es rápido y no requiere preparación especial. Se acuesta sobre una camilla con el tórax descubierto y se colocan diez electrodos: seis en el pecho y cuatro en las extremidades. Los electrodos no transmiten corriente: solo captan la señal eléctrica del corazón. El registro dura entre uno y dos minutos. Antes de comenzar conviene mantenerse en reposo y evitar hablar durante el trazado para que el resultado sea claro.

¿Qué muestra el trazado?

Cada latido se traduce en un grupo de ondas con nombres característicos: P, QRS y T. La onda P refleja la contracción de las aurículas, el complejo QRS la de los ventrículos y la onda T la recuperación eléctrica del músculo. Su forma, duración y la relación entre ellas le dice al cardiólogo si el corazón conduce bien la corriente, si hay arritmias, si hay zonas dañadas o si una cámara está sobrecargada.

Tipos de electrocardiograma

No siempre se utiliza la versión clásica de 12 derivaciones en reposo. Estos son los tipos más usados:

EKG en reposo

Es el más común. Se realiza acostado y dura pocos minutos. Sirve para una visión general del corazón en un momento puntual.

Holter de 24 o 48 horas

Es un EKG continuo que se lleva en casa con un pequeño dispositivo. Captura arritmias intermitentes que no aparecerían en un trazado de minutos. Se usa cuando hay palpitaciones esporádicas o sospecha de arritmia oculta.

Prueba de esfuerzo

Es un EKG que se realiza mientras camina o trota en una banda, con la idea de evaluar la respuesta del corazón al ejercicio. Es útil para detectar enfermedad coronaria y evaluar la capacidad funcional.

Electrocardiograma de eventos y registradores implantables

En palpitaciones muy esporádicas se utilizan registradores externos por semanas o, en casos seleccionados, dispositivos implantados bajo la piel que registran durante meses.

¿Cuándo se debe hacer un EKG?

Su médico puede solicitarlo si presenta dolor en el pecho, palpitaciones, mareos, falta de aire o desmayos. También forma parte del chequeo preoperatorio y de la valoración periódica de pacientes con hipertensión, diabetes, antecedentes familiares de enfermedad cardíaca o que toman medicamentos que pueden afectar el corazón.

¿Es seguro?

El electrocardiograma es completamente seguro. No utiliza radiación ni envía corriente al cuerpo: solo capta la actividad eléctrica que el corazón genera por sí mismo. Puede repetirse las veces que sea necesario sin riesgo.

Limitaciones del electrocardiograma

Aunque es muy útil, no diagnostica todo. Un EKG en reposo puede ser normal en personas con arritmias intermitentes o con enfermedad coronaria que solo se evidencia al esfuerzo. Por eso, según el caso, el cardiólogo lo complementa con ecocardiograma, Holter, prueba de esfuerzo u otros estudios.

¿Quién interpreta el resultado?

La lectura definitiva debe hacerla un médico, idealmente un cardiólogo o internista con experiencia, que correlaciona el trazado con los síntomas y la historia clínica. Los lectores automáticos del aparato son una guía inicial, pero no sustituyen la valoración profesional.

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Consulte la tabla de valores normales de la frecuencia cardíaca para ver los rangos de referencia.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura un electrocardiograma?

El registro propiamente dicho dura uno o dos minutos. Sumando la colocación de los electrodos, todo el examen toma entre 5 y 10 minutos.

¿Necesito ir en ayunas para el EKG?

No es necesario ir en ayunas para el electrocardiograma en reposo. Sí conviene evitar cremas, lociones o bronceadores en la zona del tórax el día del examen, porque dificultan la adhesión de los electrodos.

¿Un electrocardiograma normal descarta un infarto?

No siempre. Hay infartos pequeños o etapas iniciales que no se ven en un primer trazado. Por eso, cuando hay sospecha clínica, se repite el EKG y se complementa con marcadores en sangre como la troponina.

¿El EKG detecta arritmias?

Sí, cuando ocurren en el momento del registro. Las arritmias intermitentes pueden requerir un Holter de 24 horas o un monitor de eventos para captarlas.

¿Cada cuánto debo hacerme un EKG?

No hay una frecuencia única para todos. Suele recomendarse como parte de la valoración cardiológica periódica a partir de los 40 años, antes en personas con factores de riesgo o antecedentes familiares. Su médico le indicará la frecuencia adecuada.